El oso pardo; un carnívoro adaptado a la dieta vegetariana.    
     
 

A diferencia del lobo, y del oso pirenaico, la figura del oso cantábrico está bien vista por la población local.

Con pocos daños a las economías humanas, una buena gestión de los mismos y muchos años de educación y sensibilización ambiental, se puede hablar del oso en todos nuestros pueblos de montaña y te sorprenderá comprobar cómo se acerca a las casas mientras sus inquilinos duermen, para aprovisionarse de manzanas, cerezas o miel.


 

 

El pasado día 12 de Enero 2009, el Parlamento Europeo a través de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural publica la relación de enmiendas que han sido presentadas al nuevo texto del que va a ser el futuro Reglamento de Encefalopatías. Algunas de esas enmiendas aprobadas, han sido presentadas por la eurodiputada Rosa Miguélez, recogiendo las  necesidades que las organizaciones EURONATUR de Alemania y FAPAS de España, han presentado en su informe.

Esto permitirá que no se retiren las vacas muertas del monte en zonas oseras, de modo que puedan ser aprovechadas tanto por osos, como por lobos y buitres.

Los osos pueden acudir sin ningún tipo de problemas a los árboles frutales de los pueblos durante noches tranquilas, sin que los vecinos se enteren. Manzanos, perales o cerezos son descañados o trepados por el oso sin mayor problema. La administración paga también los daños producidos por el oso en los árboles.

Cortín; una construcción tradicional para proteger las colmenas del ataque de los osos. Existen hoy subvenciones de hasta el 90% para cerramientos de colmenas y ganado para prevenir ataques de la fauna salvaje.

Huella de oso. Marcan los 5 dedos en forma de arco y las uñas, sobre todo en las manos y menos en el pie, cuya huellas es más alargada.

Huella osezno, mayo 2010

 

 

 

Habituado a la presencia humana tradicional.

200 kg. de músculos y fuerza. El macho del oso pardo puede destrozar un tronco con sus garras mientras se rasca, voltear enormes piedras y sin embargo, es un animal bonachón.

Tras pasar las duras décadas de los 70 y 80, en las que el furtivismo se cobraba muchos osos en estas comarcas, vivimos hoy una etapa de bondad para el oso. Su presencia se hace cada vez más habitual y su población parece repuntar.

De aquellas cifras que hablaban de 80 osos en la Cordillera Cantábrica, pasamos hoy a más de 130 ejemplares, con unas 12-14 hembras reproductoras en este sector occidental de la Cordillera, el mayor núcleo reproductor de oso pardo de España. Ello, también atrae a los machos en época de celo que caminan muchos kilómetros apenas sin comer en busca de la hembra. La población osera parece crecer cada año y su distribución puede ser problemática, ya que está tendiendo a ocupar zonas bajas y humanizadas.


La biología del oso pardo tiene mucho que ver con las variaciones que sufre su entorno natural a lo largo del año. Un animal omnívoro que va a aprovechar todo lo que su entorno le ofreza y también, todos aquellos productos que el hombre rural aporta de forma indirecta, tales como los frutales, la miel, carroñas, etc. Durante las nevadas de Enero, el oso hiberna en una apartada osera, en teoría. Allí, la hembra parirá de una a tres crías de tan sólo 250 grs. de peso. En la primavera los osos saldrán de la osera y buscarán comida durante todo el día, pues salen flacos y en nada se parecen a los grandes osos que serán en otoño, cuando se carguen de la grasa de castañas y bellotas.

Excremento de oso de haber comido cerezas.

Durante la primavera, el oso se alimentará de hierbas frescas y hojas verdes. Deambulará por prados y arroyos con mucha vegetación. Al llegar Junio subirá a los cerezos para alimentarse con las ricas cerezas. En el verano subirá a las zonas más altas para comer los arándanos. Quizá, antes del otoño, se acerque a algún colmenar. Necesita engordar para pasar el invierno y los ataques a las colmenas se han hecho más frecuentes desde que ya no se dejan vacas muertas en el monte.

Al llegar el otoño buscará las bellotas en los robledales, o las castañas cerca de los pueblos.

Bellotas de roble

La otoñada es muy importante para los osos, ahí engordarán para pasar mejor el invierno. Castañas, Bellotas, Hayucos, Avellanas, etc. son consumidas diariamente por los osos.

En cuanto a las carroñas que aportaban una importantísima fuente de proteínas a los osos, El Reglamento Europeo para el control de la enfermedad de las vacas locas, obligaba a la retirada de los animales muertos de las montañas, haciendo desaparecer una buena parte de la alimentación natural,  que durante cientos de años muchas especies salvajes han aprovechado

 

Estudiando un rastro de oso pardo

Los daños a los colmenares se han multiplicado en los últimos años, quizá por la falta de carroñas en el monte, que hoy se incineran. Sin embargo, la aprobación en la Unión Europea de una nueva normativa el 21 de enero de 2009 permitirá que vuelva a haber carroñas en el monte a disposición de los osos.

Podemos detectar la presencia del oso por sus huellas "resclavos" "esclavos" en asturiano; los pelos que deja en las grietas y cortezas de troncos (fotos); los arañazos en troncos y ramas; las piedras volteadas cuando busca los insectos que hay debajo de ellas; los grandes excrementos de unos 4,5 cm. de diámetro con restos vegetales sin digerir y otros indicios de su presencia que nos dan información de la presencia del oso en estas montañas, ya que su observación directa es muy difícil.

[... Los osos llevan por ahí, como bien saben muchos, desde antes de Semana Santa. Es un orgullo para ese "pueblín" perdido en medio del interior suroccidental asturiano que tanta gente venga a ver "sus" osos. Gente venida, como tú, desde lejos. El día que estuvimos allí dos amigos míos y yo viéndolos, escuche una conversación de un paisano con otro. El primero comentaba que la noche anterior le había entrado un oso en el "cortín" (estructura de piedras que se pone para proteger las colmenas) y le había comido una colmena. Pero se le veía contento por ello. Casi "orgulloso". Es muy bonito ver ese cambio de actitud entre los paisanos que, a fin de cuentas, son los que conviven con los animales salvajes. Darse cuenta que los osos y demás son un valor añadido para un pueblo y una zona a la que, sino, muy poca gente iría. Cambiar cepos, lazos, tiros y veneno por cámaras de fotos, prismáticos y telescopios..."]  

Comentarios de un visitante a esta zona en Mayo 2010

Un carnívoro adaptado a comer plantas; en primavera busca el oso los regatos llenos de plantas jugosas, los prados con hierbas y tallos herbáceos más frescos (foto) y a veces también, como el osezno de 2º año de la foto izda. (Abril 2010), las bellotas de los robles, que, escondidas bajo la hojarasca, aún son aprovechables de lo que quedó del pasado otoño.

Chema Díaz. ECOTURtoño.